StarterDaily

Viernes 25 de mayo de 2018

El segmento F

Por
StarterDaily
Martes 27 de diciembre de 2011

Por Yerko Vadel

[caption id="attachment_39076" align="alignleft" width="291" caption=""The Chilean Flaite" según Benetton"][/caption]

Este segmento se compone de jóvenes de entre los 14 y 20 años, llamados “flaites”. Aunque está mucho más localizado en los segmentos bajos, se ha convertido poco a poco en una tendencia más transversal llegando hasta los segmentos más altos, los llamados “cuicos flaites” también son parte del segmento F.

El calificativo de “flaite” no tiene muy clara su procedencia, aunque se dice que viene del "flight" en inglés, que significar volar. Se utilizaba para los que se “volaban” con alguna sustancia ilícita, bueno, algo muy alejado de su antropología es  lo que se conoce de ellos ahora. En el segmento F convergieron modas y estilos, los que antes eran “pokemones”, bullada tribu urbana que desapareció de a poco, ahora son los “flaites”, dos estilos que en un momento se confrontaron; pero que hoy se mezclan en una sola tendencia.

Los “flaites” tienen un sin fin de códigos y características, con una complejidad que sólo ellos entienden. No es tan fácil ser parte de este segmento, vestirse como ellos ni llevar un estilo acorde. Un “flaite” tiene que estar dispuesto a invertir en su estilo, aunque claro muchos improvisan con marcas piratas por ejemplo, lo que no tienen de educación tienen que tenerlo en la ropa, así muchos se compran un estatus en la sociedad, y no me refiero a este segmento en particular solamente. Pero quién se imaginaria que un segmento que utiliza tantas marcas y que cuida tanto de su imagen, sería tan repudiada por muchos sectores. La sociedad los observa bajo un desprecio absoluto, algo que afloró lo peor que tenemos como una “sociedad jaguar”, nuestro fascismo chilensis. No es raro escuchar al verlos expresiones como: “y estos de que alcantarilla salieron” o “donde están los padres de esos jóvenes”.

El caso de los “flaites” condimenta muchas cosas como estudio, son la tendencia más despreciada que se pueda recordar en las generaciones de jóvenes. Una discriminación que obvio tiene consecuencia bajo el perfil que todos tienen acerca de ellos, siendo la delincuencia y sus actos, las principales causas del repudio que son victimas. Sus detractores principales son el segmento de jóvenes universitarios, la frase “los flaites funan todo”, es algo que los une en su contra. Obvio nadie quiere ser como ellos, ni menos encontrarse con ellos. Es así como podemos entender muchas situaciones como por ejemplo: si un lugar está siendo muy concurrido y es el punto de moda, sólo será hasta que los “flaites” no sepan de él. Si en su local a perdido ventas, no es por que este haciendo las cosas mal, es por que su local se puso “flaite”. Es algo así como el virus F del cual los “flaites” son portadores y que todos quieren estar vacunados. Este punto ha llevado a que muchos locales los discriminen, utilizando algunas barreras discriminatorias como la vestimenta para esterilizar la llegada de ellos.

Su escaso uso del lenguaje es una característica básica en ellos, el uso de palabras como: oe (oye), nitido (algo que esta bien),  y tantas otras palabras venidas del reggaettone como: bellako, asicalado, con flow, que para ellos es su reflejo de lo que les gustaría ser, mas que sólo un simple estilo musical. Con un sinfín de nuevas combinaciones gramaticales, los “flaites” se han hecho de un lenguaje propio de ellos, cuando hablas con estos personajes, no sabes si te esta conversando o asaltando. No se pueden quejar que los traten como delincuentes cuando se habla como ellos.

Son una nueva tribu con todas sus características, lenguaje propio, vestimenta y hasta su folklore (cumbia o reggaettone). También han tenido en su evolución un intercambio cultural de las tribus, es a lo que me refería de los “pokemones”, que aporto con el sentido de fashion al estilo “flaite”, que también se ve reflejado en conductas promiscuas como el famoso “ponceo” y un aumento de las relaciones entre géneros iguales. Los hombres han puesto su lado femenino a prueba y no tienen pudor en demostrarlo. Se depilan las cejas, han hecho de colores como el rosado y el morado parte importante de su vestuario, el que usan muy ceñido a su cuerpo. El cuidado que tienen de su imagen es altísimo, generando un narcisismo alrededor de su imagen, el espejo una herramienta fundamental en su vida. Se fotografían constantemente y crean personalidades ficticias bajo lo que proyectan, pretenden ser distintos pero al final son todos iguales. La moda los marca demasiado y la poca innovación bajo ella, sólo deja copias y copias vagando por las calles.

Son una elite cultural malentendida, los “flaites” tienen un materialismo latente que muchos productos le han sacado provecho, como el vestuario, las zapatillas y los accesorios. Ellos quieren proyectar un estatus alto, el uso de colores blancos y rosados lo demuestran claramente. Su forma aparatosa de vestir no deja de llamar la atención en las calles de la ciudad. Llevan su música con parlantes donde vayan, intentando marcar territorio de cualquier manera y hacerse notar. No es raro verlos pasar en un auto con el volumen al máximo, y hasta su última tendencia en la adquisición de motos, instalando aparatos de audio a ellas, algo que llama a un más la atención. Obviamente para ellos un estilo, para los demás sólo una falta de respeto al molesto ruido que siempre los compaña.

El reggaetone tiene mucho que decir en este ámbito, los “flaites son férreos seguidores de este genero musical  que lo ven como un estilo de vida, al que evocan en su imagen. Con joyas y marcas reconocidas de alto valor, clara tendencia marcadas por los cantantes en los videos y la vida que ellos llevan. La demostración de poder a nivel material es una característica muy potente, esto tiene alta incidencia en el aumento de las tasas de delincuencia juvenil. Todos quieren tener lo más caro y ven como meta la vida  que proyectan sus artistas. Autos, joyas, mujeres, dinero, aparatosas fiestas son parte de los anhelos principales, que muchos están dispuestos a cumplirlos a como de lugar. El estilo que proyectan también tiene su punto de partida en este estilo de música, quién no ha oído hablar de los “sopaipillas”, que se refiere a un popular corte de pelo que popularizo Daddy Yankee. Llama la atención el escaso grado de decisión en su vida y el gran factor que tiene la masa, y las tendencias sobre ellos.

Todos los días aprendemos algo de este nuevo segmento, y nos decepcionamos con ello también. De ver como la nueva juventud se ha envuelto en tendencias que no dejan nada de valor a la sociedad, sólo dan para pensar en lo mal que estamos si parte de los que se suponen tienen que cambiar las cosas sólo las van empeorando. Pero también es claro que mucho de lo que ocurre con estos jóvenes es lo que refleja la sociedad, que la casa ya no esta siendo ese lugar lleno de valores ni una buena base en la nuestra educación. Que si los padres son los que fomentan actitudes como estas ya está todo perdido. La ropa se lava en casa, pero como no se hace esta ensuciando la de los demás.

Comentarios

StarterDaily Presenta

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Acepto