StarterDailyOpinión

    ¿Cuáles son los Ingredientes necesarios para crear?

Los caminos del conocimiento, son variados, infinitos; algunos inevitables y otros sagrados.

Si estás leyendo esto, muchas gracias por tu curiosidad, la que siempre debes cuidar, abrazar y mantener. Hay una sociedad entera intentando saciarla, con preguntas hechas, con caminos ya recorridos, con respuestas inmediatas y banales; por eso consérvala y aliméntala siempre con lo que TÚ consideres relevante.

Nací en Santiago, crecí en casas y diferentes departamentos, mirando el mundo por la ventana y jugando en los pocos espacios comunes que la ciudad nos deja y no utiliza para los autos. Sin embargo, a los 9 años, mis padres decidieron ir a vivir al Cajón del Maipo, un paraíso natural a 4219 metros sobre el nivel del mar, dentro de la cordillera de los Andes.

Siempre fui curioso. Cuando vivía en Santiago recuerdo que desarmaba mis juguetes, sólo por la emoción de verlos por dentro, lo que me permitía armar un avionbot o un autortuganinja. Pero esa curiosidad se potencia exponencialmente cuando tienes a toda la naturaleza por explorar. Puedes sentir los diferentes sabores de las ciruelas y entender cómo pasan de ácidas a dulces según su madurez o comunicarte con otros animales, aparte de palomas, gatos y perros, hasta entender que los colores de la montaña cambian completamente entre estación y estación como un gran ser vivo. Incluso aprendes algo tan simple cómo mirar el cielo y saber que la aplicación del tiempo de Apple puede estar equivocada, así no andas con polera un día con neblina porque el celular te lo dijo.

No todos tenemos la suerte de haber crecido en la naturaleza, pero si tenemos la suerte de tener lugares como el Cajón del Maipo cerca de la capital y tener el mismo contacto. Por ejemplo, en mi Facebook personal veo un patrón constante entre mis contactos que son dueños de agencias inteligentes, exitosas y emergentes, ellos pasan sus fines de semanas cerca de la naturaleza.  Y no se trata de un tema económico, porque todos tenemos acceso a lugares gratis como el Cerro San Cristóbal u otros cercanos a la ciudad. La naturaleza es un excelente ingrediente para alimentar esa curiosidad de la que hablamos, tan importante como lo es para adentrarse en cualquier área del conocimiento.

Hoy en día es mucho más difícil mantener esa inquietud por lo nuevo, ya que estamos con un acceso mayor a la información y una velocidad, nunca antes vista en la humanidad. Esta instantaneidad en la información, nos hace entrar en un ritmo, en donde la curiosidad y exploración, no tienen cabida, porque son una “pérdida de tiempo” a resolver. Por eso la naturaleza o simplemente salir del ritmo por un momento, es fundamental para alimentar a esa curiosidad, fuera de la pantalla. No hablamos de volverse anti tecnología ni nada por el estilo, la información inmediata y tu celular te acompañarán el resto del día, hablamos de un fin de semana o unas horas en la semana, en lo que tu elijas, deporte, música, naturaleza, etc.

Bueno, tenemos dos ingredientes para que nuestra curiosidad tenga una dieta balanceada: hablamos de unas dosis de naturaleza con una pizca de otras cosas que te gusten para estar siempre aprendiendo he investigando en el mundo off-line. Si estás pensando en que no te agradan otras actividades ¡perfecto! No hay mejor ambiente para la curiosidad que la incertidumbre y la búsqueda de respuestas.

La curiosidad no es un tema que se debe tomar a la ligera, aunque todos los niños la tengan, no es un tema de niños. La curiosidad va ligada a la capacidad de asombro del mundo. Digamos que, si no la alimentas, es posible que el mundo se vuelva mucho más frío, aburrido y menos maravilloso, de lo a que realmente tienes el derecho y oportunidad de vivir.

Música y películas de géneros distintos, comidas, lugares, personas diferentes, gustos diferentes, artes, pensamientos y sentimientos diferentes, para alimentar la curiosidad con todos los nutrientes que necesita, debes ser un explorador en donde estés. Mirar un poco más allá de la conversación, ver eso que el resto no ve, sólo la curiosidad te puede guiar en esos senderos, ya que la curiosidad y la sabiduría, siempre caminan de la mano.  Salir de la zona de confort aunque es fundamental, es un poco cliché, cuando la realidad no es tan confortable. Yo lo vería más cómo eliminar las zonas y ver con un prisma que todos tuvimos cuando niño, ahí donde aún recordamos lo hermoso y amable que era ese mundo, en donde todo es más interesante, sin importar donde estés, porque no hay nada más agradable que un mundo asombroso e interesante. No existe una fórmula mágica, porque lo que puede ser interesante para mí, quizás no lo sea para ti, sin embargo, en cada situación, hay cosas interesantes para cada uno, si las miramos con mayor curiosidad.

Entonces viva la curiosidad, las preguntas, el asombro, maravillarse con cada pequeño conocimiento.

Un curioso, siempre va a estar conociendo nuevas cosas y lugares, degustándolas, relacionándolas, sin importa donde esté, al igual que un niño un curioso va a terminar transformándose en un buscador de aventuras, de experiencias, de conocimientos. A un explorador siempre lo va a guiar la necesidad de ir más allá de lo que los demás han conocido, llegar a lugares inexplorados, sabiendo que muchas veces pueden ser hostiles e inesperados. Un salto a la incertidumbre, guiados por ella, confiados en que lo desconocido y lo navegado, los llevará a lugares de abundancia y maravillas ni siquiera imaginadas. Si queremos ser creadores, debemos entender la importancia de transformarnos en exploradores, ya que sólo se puede crear desde lo no conocido, traer una idea inexistente, es muy parecido a conocer un lugar inexplorado, ya que en ambos, debes navegar por la incertidumbre e ir conociendo a medida que vas experienciando lo desconocido y antes inexistente para ti.

Por eso sabemos que todos podemos ser exploradores, sin embargo los que llegan a lugares especiales, por lo general tienen ciertas características.

Primero, obstinación. Son obstinados, constantes, no se dejan influenciar negativamente por los demás, aunque les digan que el mundo se acaba 100 metros más allá, no vayas, no llegaremos, no lo lograremos, son palabras que sólo alimentan su deseo de seguir adelante, y mostrarles a todos de que sí se puede, de que sí existe algo más allá.

Segundo, valentía Todos somos valientes hasta que vamos al dentista ¿cierto? Pero sin embargo lo hacemos, porque sabemos que hay dolores que se pueden soportar, cuando el beneficio que buscamos es mejor. Ser valiente no quiere decir no tener miedo, eso es ser muy poco astuto , valentía quiere decir estar preparado para asumir las consecuencias de lo que buscamos, aunque tengamos miedo; valor no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de enfrentarlo y no ser dominado por él. Adentrarse en lo desconocido, en lo inexplorado, en la incertidumbre, exige una fortaleza de carácter que sólo puede entregarte el amor hacia lo que buscas, hacia lo que haces.

Transitar el pedregoso camino y sus consecuencias. No puedes estar preparado para la victoria y los halagos, si no estás preparado para asumir y aprender también de las críticas, derrotas y equivocaciones, esto es fundamental.

Entonces, para ser creadores sabemos que tenemos que ser un curioso, constante y valiente explorador… Esto es sólo el comienzo, ya que debemos definir qué tipo de explorador seremos, fijar un curso, no es necesario que pienses en lo que quieres conocer y hacer el resto de tu vida, hablamos simplemente del siguiente rumbo. Acá es donde empezamos a usar nuestras herramientas, la brújula que nos dice dónde está el norte y donde está el sur, nuestro espacio en el que nos desenvolveremos, ¿Dónde encontrar una brújula que nos oriente en lo desconocido?¿que abrace la incertidumbre? Todos tenemos una flecha que nos indica cuál es nuestra pasión, lo que nos hace hervir la sangre, lo que nos hace poner cara de asombro, eso que nos hace encender un motor en el pecho cada vez que interactuamos con aquello. Puede ser algo muy específico, sin embargo, nunca es algo tonto, aunque en el sistema tradicional no haya un molde para aquello. Por ejemplo; puede ser que te guste simplemente ver Netflix y series, aunque ver series no es una profesión, es muy probable que detrás de esa pasión tan “común”, tengas escondido un amor por contar historias, por lo que quizás te gusten los guiones, o a lo mejor es la música de ciertas series y es el arte y los fx lo que te está llamando de manera escondida. Quizás si averiguas por qué ciertas películas te gustan, quién las hizo, te des cuenta de que el estilo de ciertos directores es el que te atrae y tienes a un Director Creativo en las venas sin saberlo, a lo mejor es un factor visual lo que te atrae y un Director de Arte o Fotografía está a punto de nacer en ti. Este punto es bastante importante, ya que el prisma con el que vemos nuestras pasiones, es el que nos permite encontrar verdaderas oportunidades.

En una de las agencias de la que me tocó emprender, conocí a Marcelo, un ejecutivo de cuentas que terminó transformándose en un gran amigo. Marcelo era bueno en lo que se le asignaba, sin embargo, siempre estaba en la búsqueda de nuevas oportunidades. Aunque hacía todo lo que le correspondía bien en su trabajo, lo que verdaderamente le apasionaba era ir a diferentes fiestas. Carretear para él no era un hobby o pasatiempo, más bien era una rutina profesional. Saliendo del trabajo iba al Gym (no por salud solamente sino porque esto era importante para el mambo), luego dormía unas horas (no por cansancio, sino que esto era importante para el mambo y poder rendir en el trabajo) y se iba no tan tarde ni ebrio del lugar (cómo solemos hacer algunos) ya que era importante juntar energías, para carretear el resto de los días de la semana. Al comienzo yo lo encontré notable, la capacidad de profesionalizar el carrete para que no interceda con la vida diaria era un espectáculo. Sin embargo, esta profesionalización fue mucho más allá, con el tiempo formó una productora con unos amigos con la misma pasión y se dedicaron a organizar fiestas tipo abc1, las cuales fueron tomando renombre, marcas, auspiciadores y hoy en día son un referente en este tipo de eventos exclusivos pero masivos y con cada vez más adeptos. Son el referente para cualquiera que le guste salir a carretear, han inventado formatos innovadores de fiestas en días en los que nadie pensaba hacer fiestas, pero que sin embargo ellos detectaron que mucha gente más, también querían salir a disfrutar. Ni el matrimonio, ni los hijos, ni la familia de Marcelo nunca lo van a poder alejar de sus fiestas, ya que es su profesión, no porque le gustaran las fiestas, sino porque tuvo la inteligencia de profesionalizarlo.

La pasión entonces es nuestro motor y brújula, ella debe dictar el camino, ya que es imposible crear nuevas cosas si tratamos de encajar nuestras pasiones a los formatos preestablecidos.

La pasión no es caminar sobre rosas en una oleada de positivismo que te va a llevar sin complicaciones a lo que quieres hacer o crear. Te va a dictar el camino más allá de lo que se ve, porque nace de las entrañas de lo que se ama, te va a señalar el rumbo, los cuales sólo puedes caminar con constancia y teniendo claro que habrá dificultades, porque no son para todos, no son para nadie, son caminos que tendrás que forjar, porque sólo están hechos para ti y tu pasión. Por eso es tan importante compartirla, rodearse de amigos, compañeros y aliados, que compartan esa pasión, ya que para llegar rápido debes caminar solo, pero para llegar lejos debe ser en manada puesto que tu pasión será un largo, escabroso y maravilloso camino a emprender.  Espero que estas líneas sean un pequeño bocado, para su pasión, curiosidad y creatividad, vámonos a crear.

Sebastián Arredondo
Es Socio & Director Creativo Agencia Insane – Director Creativo Open Congreso – Evaluador Asech Capital Semilla
Comentarios y debate
Buscamos opiniones, puntos de vista, respuestas coherentes y aporte al debate.
Regístrate en el Club de Lectores y obtén beneficios, invitaciones a eventos y cursos.

Contenido Relacionado